Plinio Corrêa de Oliveira, "Athleta Christi"
Súplica filial y preocupada a S. S. León XIV
Alegría, esperanzas y preocupaciones
Empresas se alejan del “Orgullo” LGBT
Cuando la revolución se disfraza de “profecía”
Crónica de una blasfemia que conmocionó al país


Somos católicos comprometidos con la defensa de los principios básicos de la civilización cristiana: la tradición, la familia y la propiedad.


Somos católicos comprometidos con la defensa de los principios básicos de la civilización cristiana: la tradición, la familia y la propiedad.

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Plinio Corrêa de Oliveira

EL CRUZADO DEL SIGLO XX
Plinio Corrêa de Oliveira nació en Sao Paulo en 1908. Desciende de estirpes tradicionales de los Estados de Pernambuco, de donde procedía su padre, el abogado Joâo Paulo Correa de Oliveira - y de Sao Paulo - el más importante Estado brasileño - de donde era su madre, Doña Lucilia Ribeiro dos Santos Correa de Oliveira.

Hizo sus estudios secundarios en el colegio San Luis, de los PP. jesuitas de Sao Paulo, y se diplomó en 1930 en Ciencias Jurídicas y Sociales en la famosa Facultad de Derecho de la misma ciudad.

Desde muy joven despertó su interés el análisis filosófico y religioso de la crisis contemporánea, de su génesis y de sus consecuencias. En 1928 ingresó en el ya pujante movimiento de jóvenes de las Congregaciones Marianas de Sao Paulo. En poco tiempo se convirtió en su principal líder a nivel nacional, destacándose por sus dotes como orador, conferenciante y hombre de acción.

En 1933 participó activamente en la organización de la Liga Electoral Católica (LEC), por la cual fue elegido para la Asamblea Federal Constituyente, resultando ser el diputado más joven y más votado de todo el país. Actuó en aquella Cámara como uno de los principales líderes del grupo parlamentario católico.

Al cesar su mandato se dedicó al magisterio universitario. Asumió la Cátedra de Historia de la Civilización en el Colegio Universitario de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sao Paulo, y más tarde pasó a ser Catedrático de Historia Moderna y Contemporánea en las Facultades de Filosofáa, Ciencias y Letras Sao Bento y Sedes Sapientiae de la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo.

Fue el primer presidente de la Junta Arquidiocesana de la Acción Católica de Sao Paulo, así como Director del semanario católico "O Legionario" (1935- 1947), el cual ocupó un lugar de inigualable relieve en la prensa católica brasileña.

En 1951 pasó a colaborar en la prestigiosa revista mensual de cultura "Catolicismo", que se ha convertido en uno de los polos de pensamiento de la prensa católica en Brasil. También colaboró asiduamente entre los años 1968 y 1990 en la "Folha de Sao Paulo", el diario de mayor circulación en el estado del mismo nombre.


Plinio Corrêa de Oliveira

Madre: amor, afecto, bondad y misericordia

ESPECIALES

La palabra familia indica una pluralidad de personas. Pero existe otra palabra, de especial significado, que indica a una sola persona: madre. Madre es la quintaesencia de la familia, porque es la quinta esencia del amor, la quintaesencia del afecto; y en esas condiciones, la quintaesencia de la bondad y de la misericordia.



Plinio Corrêa de Oliveira

Elogio a la lógica de San José

Especiales

- ¿Podrí­a mencionar un hecho en la vida de San José en que éste haya llevado la lógica hasta el heroí­smo?
“El episodio es muy conocido; fue cuando vio que Nuestra Señora habí­a concebido un hijo del cual él no era el padre. El Evangelio aborda el asunto. San José fue colocado frente a una situación absurda, pues Nuestra Señora era evidentemente santa...



Plinio Corrêa de Oliveira

Los resplandores sacrales de la aurora del Reino de Marí­a

Al concluir estas reflexiones, conviene que nuestro espí­ritu se detenga en la consideración de las últimas perspectivas del mensaje de Fátima. Más allá de la tristeza y de los castigos sumamente probables hacia los cuales caminamos, nos esperan los resplandores sacrales de la aurora del Reino de Marí­a.



Plinio Corrêa de Oliveira

Luz, el mayor regalo

Estaban velando en aquellos contornos unos pastores, y haciendo centinela de noche sobre su grey. Cuando de improviso un Ángel del Señor apareció junto a ellos, y los cercó con su resplandor una luz divina, lo cual los llenó de sumo temor.



Plinio Corrêa de Oliveira

Madre de la Divina Gracia

Especiales

Al comenzar un nuevo año, es natural que nos volvamos hacia la Virgen Madre para impetrar su protección, tal como lo hiciera hace dos mil años el mismo Niño Dios en la gruta de Belén. Mas, en la actual época de incertidumbres y crisis en que vivimos, de raí­z principalmente religiosa y moral, ¿qué dirí­a la Santí­sima Virgen a quien se arrodillase delante de una imagen suya, como por ejemplo, la de la Medalla Milagrosa?



Plinio Corrêa de Oliveira

A ti, querido ateo

Especiales

“¿Querido” ? El adjetivo puede causar extrañeza a lectores que, por los artí­culos de la “Folha” como por otros medios, hace décadas me ven combatir el ateí­smo, precisamente en el aspecto más expansivamente imperialista que asumió a lo largo de la Historia, esto es, el ateí­smo marxista. “Querido” : ¿cómo entonces justificar el calificativo? Me explico.



Plinio Corrêa de Oliveira

Nuestra Señora del Sagrado Corazón

Especiales

Si hay una época para cuya miseria sólo pueda existir esperanza de remedio en el Sagrado Corazón de Jesús, ésa es la nuestra.



Plinio Corrêa de Oliveira

¿Vuelta a la Torre de Babel?

Especiales

No es de este mundo la concordia sin mancha, la perfecta y eterna paz entre todos los hombres, todas las naciones y todas las doctrinas, la felicidad total. En esta tierra de exilio, las carencias, las disensiones, las catástrofes son inevitables. Y una visión cristiana de la vida lleva, al mismo tempo, a circunscribirla en cuanto sea posible, y a resignarse a ellas porque son inevitables.



Plinio Corrêa de Oliveira

Fiesta de Gloria y de Paz

Especiales

Gloria. Cómo los antiguos comprendí­an el significado de este vocablo, cuántos valores morales refulgentes y arrebatadores veí­an en él. Fue para conquistarla que tantos reyes dilataron sus dominios, tantos ejércitos enfrentaron la muerte, tantos sabios se entregaron a los más arduos estudios, tantos exploradores se internaron en las más temibles soledades, tantos poetas hicieron sus más altas producciones, tantos músicos arrancaron del fondo de sí­ mismos sus notas más vibrantes, y tantos hombres de negocios, por fin, se enfrentaron a los más arduos trabajos.



Plinio Corrêa de Oliveira

El servicio, una alegrí­a

Especiales

Figúrate, entonces, que a tu espí­ritu contundido por la vida, calloso o hasta llagado, ardiendo de fiebre, aparece una figura de ésas, con las que soñaba tu inocencia infantil hace tantos años muerta, una reina toda ella majestad y sonrisa, la cual, para ayudarte, te conduce de la mano dentro de los rayos de la luz irisada, pacificadora y radiosa que la circunda, dentro de una atmósfera que, de tan pura que es, parece emitir todos los perfumes de la naturaleza: flores, incienso, quién sabe (…)



Plinio Corrêa de Oliveira

Plinio Corrêa de Oliveira, un contemplativo

Especiales

Mucho se ha analizado a Plinio Corrêa de Olivera como fecundí­simo hombre de acción. Pero poco se ha destacado aquello que era, según me parece, la fuente de la cual brotaba toda su actividad de lucha en pro de la Civilización Cristiana. Ella nací­a de una profunda vida espiritual, de contemplación y oración. En el fragor de la batalla, en actividades que le ocupaban prácticamente todos sus dí­as hasta las tres horas de la madrugada, él era un contemplativo, incluso en medio de tantas ocupaciones.