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A PROPÓSITO DE UNA INSÓLITA CAMPAÑA

Las inimaginables parejas imaginarias y el Perú real

Domingo 1ro de diciembre de 2013

La ciudad de Lima fue sorprendida por una ofensiva publicitaria que exhibe fotos de “parejas imaginarias” formadas por personas del mismo sexo, con la peculiaridad de que no son homosexuales, pero fingen serlo. Varios de ellos son elementos de la farándula, otros son políticos y periodistas (categorías que hoy, en el Perú, en buena medida son ramificaciones de la propia farándula).

Campaña irreal contra un mal inexistente

Según sus promotores se trata de una campaña “contra la homofobia”. Pero sucede que ese blanco es irreal, no existe: cualquier psicólogo sabe que “fobia” es una patología mental bien precisa (miedo irracional a algo), mientras que oponerse a la práctica homosexual por razones fundadas, como las que dicta el sentido común, es una actitud racional, propia de personas mentalmente sanas.

El reputado psiquiatra peruano René Flores deja esto claro en su artículo Homofobia: historia de un error [1]. Y mucho antes de que ese vocablo irreal saliese de laboratorios de manipulación de opinión pública, el mayor psiquiatra del Perú, Honorio Delgado, explicaba que las fobias son patologías extremamente raras [2].

Siendo así, no tiene sentido lanzar una campaña contra lo que es una pura ficción publicitaria. Nadie puede sostener que la abrumadora mayoría de peruanos opuesta a la legalización de uniones homosexuales sufra de “fobia”, y que sólo son mentalmente sanos el lobby homosexual y sus adeptos. Sugerir que casi todo un pueblo es “homófobo” es fantasioso, es confundir al Perú con el doctor Argan, El Enfermo Imaginario de la comedia de Molière.

¿De qué “amor” hablan?

¿Entonces, para qué se lanzó la costosa campaña? Su propósito confesado es doble: quebrar el firme rechazo de la ciudadanía peruana a la legalización de uniones del mismo sexo, confirmado por sucesivas encuestas de opinión, y a la vez presionar al Congreso para que apruebe el enésimo proyecto del congresista Carlos Bruce a favor de la “unión civil” homosexual (que según reconoce el mismo parlamentario, es un paso hacia el “matrimonio” de personas del mismo sexo).

Con ese doble fin se escogió el lema “Amar no es un delito”, que reivindica como legítimo el llamado “amor” entre parejas homosexuales. Pero sucede que tal amor tampoco es real.

Para entender el asunto basta saber que el amor humano tiene dos componentes, el sensitivo o amor de deseo, y el volitivo o amor de amistad. El primero, material y menos perfecto, es la atracción sensible hacia las criaturas por el agrado que éstas nos causan, y debido al egoísmo humano fácilmente se desvía de la recta razón; el segundo es superior, envuelve al espíritu y la razón, y exige que la persona ame al otro por el bien de éste y no por gozo o interés propio. El equilibrio entre ambas formas de amor es dado por la virtud de la templanza.

En el amor conyugal los sexos, naturalmente complementarios, se atraen mutuamente en una forma especial de amor volitivo, por la cual el varón y la mujer se unen en matrimonio para formar una familia, criar los hijos y apoyarse recíprocamente. Por eso, como explica con precisión un valioso libro de la TFP norteamericana sobre el tema (ya disponible en español en el Perú), el llamado “amor homosexual” no es ni puede ser amor conyugal, “pues las relaciones conyugales sólo son posibles entre hombre y mujer” [3].

La voz de la mayoría silenciosa, un verdadero plebiscito

Tal vez los promotores de Parejas Imaginarias esperaban que exhibiendo esas parejas de ficción lograrían sensibilizar a la población a su favor. Pero no se percataron de que las fotos exhibidas son tan chocantes y de tan mal gusto que el peruano medio —cuerdo, familiar y conservador— al verlas se siente profundamente agredido en su sentido común y en su sentido de familia. Y así, la campaña fue generando un creciente rechazo; un repudio latente que cualquier chispa volvería patente.

Y la chispa fue la página de Facebook Parejas Reales , lanzada por jóvenes pro familia bajo el lema “Defendemos el matrimonio natural, el verdadero, el de un hombre y una mujer. No somos «parejas imaginarias», sino Parejas Reales” . En ella se invita a los lectores a adherirse y también a subir sus fotos de matrimonio o noviazgo.

La respuesta fue inmediata y el éxito rotundo. Iniciada en la noche del 25 de noviembre, la página sirvió de inesperado catalizador de lo que siente la mayoría silenciosa de la población, generando una calurosa reacción en cadena. En menos de seis días, mientras redactamos este artículo, Parejas Reales ya recogió más de 27.000 adhesiones. Casi todos acompañan su adhesión con frases de aprecio por la verdadera familia (¡vale la pena leerlas!), y muchísimos incluyen fotos, del matrimonio solo o acompañado de sus hijos. El entusiasmo es desbordante: un fervoroso adherente proclama “Vamos por los 100.000”. Pero creemos que se quedará corto, porque la lista crece como bola de nieve: un resultado que ya vale por un plebiscito, con repercusión internacional.

¿Y cómo reaccionaron los adeptos a Parejas Imaginarias? —Como era de esperarse: desconcierto inicial, seguido de furor, desprecio, insultos a destajo... ¿Argumentos? —Búsquelos en otra ventanilla, estimado lector; pues en las de la revolución cultural nunca encontrará...

A todos nuestros amigos casados o novios, incluso residentes en el exterior, les invitamos a sumarse a esta valiente y oportuna iniciativa, ingresando a: www.facebook.com/LasParejasReales

* * *


El episodio deja al descubierto la tremenda fragilidad de la revolución cultural, al mostrar que su enorme poderío aparente es sólo mediático y político-publicitario, y que la verdadera fuerza de opinión en el Perú reside en la indeclinable identidad católica, conservadora y familiar entrañada en nuestra población. Además revela que cuando se atropella a las convicciones morales y familiares de los peruanos, como lo hace Parejas Imaginarias, el efecto es el opuesto al buscado: la agresión reaviva y fortalece esas convicciones muchas veces adormecidas.

Así, el hechizo se volvió contra el hechicero. Enhorabuena, y nuestras felicitaciones a Parejas Reales .


[2Cfr. HONORIO DELGADO ESPINOSA, Curso de Psiquiatría, Imprenta Santa María, Lima, 1953, pp. 59-61.

[3Cfr. THE AMERICAN TFP, ¡Defendamos la Familia! – Por qué debemos oponernos al “matrimonio” entre personas del mismo sexo y al movimiento homosexual, Tradición y Acción por un Perú Mayor, Lima, 2011, pp. 107-108.



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Comentarios

  • ¡Excelente artículo!
    Es increíble que los opuestos al orden natural de las cosas buscan palabras o términos para desmoralizar y silenciar a quienes pensamos distintos. Una simple palabra puede enmudecer la opinión del contrario. Debido a esto podríamos hablar de un atentado claro y directo a la democracia.

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  • La verdad siempre sale a la luz. Los que propugnan ese"amor" y esa "uniòn" son ciegos guias de ciegos

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  • Quiero felicitarlos por el excelente articulo del titulo. Quienes crean que la homosexualidad es una "revolucion cultural" estan locos. Tengo en mi mano otro excelente articulo publicado por Uds. en Agosto del 2011, titulado "Caperucita Roja y el cuento de la homofobia". Que mas se puede decir?
    Gracias a Dios, todavia habemos personas sensatas.

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  • Agorafobia, miedo a las alturas. Claustrofobia, miedo a espacios cerrados. Homofobia, miedo a los homosexuales. ¿Cómo no tenerles miedo? Hace poco en la Catedral de San Juan, Argentina, los abortistas y homosexuales agredieron brutalmente a los jóvenes que protegían la catedral con las manos entrelazadas y rezando el Rosario. Y podría alargarme infinitamente enumerando las agresiones homosexuales.
    Se necesita ser muy torpe para afirmar que la Iglesia odia a los homosexuales cuando lo que establece es que los católicos los tratemos con respeto y consideración, y que no los discriminemos injustamente (Catecismo 2358).

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  • La Realidad es mejor, porque Todo nos es permitido , pero No todo nos conviene.
    Y aunque muchos imaginen tener algo que va contra todo el sentido común, y contra los derechos y responsabilidades de las personas que son útiles para un pueblo, país o raza, porque con un hombre y mujer nacen hijos, pero los otro nop. Y aunque saquen una Ley que permita que las vacas vuelen, no le saldrán Alas. Viva las parejas reales.

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