Portada del sitio > Temas internacionales > Revolución cultural > El hombre que no quiso ser sustituido

CURIOSA Y EFICAZ AUTODEFENSA

El hombre que no quiso ser sustituido

Martes 12 de enero de 2016

El fenómeno de la ciberdependencia, tema de nuestro reciente libro Internet y videojuegos, la ’Adicción del Siglo XXI’ – Ver, Juzgar, Actuar, viene causando cada vez más preocupación en el público, reflejada en la creciente atención que la prensa da al asunto. En el texto que sigue un conocido periodista brasileño, con gracia y realismo, nos explica las razones de su peculiar forma de resolver el problema.


EL SUSTITUTO DE LA VIDA

Ruy Castro (*)


Rio de Janeiro — Cuando mi instrumento de trabajo era la máquina de escribir, yo me sentaba delante de ella, ponía una hoja de papel en el rollo, escribía lo que tenía que escribir, sacaba el papel, leía lo que había escrito, aplicaba el lápiz sobre los xxxxxxxx o hacía eventuales enmiendas y, si fuera preciso, pasaba el texto en limpio. Lo releía para ver si estaba bien, cerraba la máquina, entregaba la materia y me iba “a la vida”.

Si trabajaba en un diario, eso incluiría discutir fútbol con el personal de la sección deportiva, platicar con la diagramadora del suplemento de turismo, ir a la esquina a comer un pastel o darme una escapada al cine en la tarde.

Si trabajaba en mi casa, al terminar de escribir cerraba la máquina y abría un libro, escuchaba un disco, daba un rápido salto a la playa, iba al centro de la ciudad a curiosear librerías de viejo o a una matiné con mi enamorada. Solo reabría la máquina al día siguiente.

Hoy, delante de la computadora, termino de producir un texto, voy a la lista de mensajes para saber quién me escribió, deleteo (sic) los mensajes inútiles, respondo los que requieren respuesta, mando yo mismo mensajes inútiles, entro en diarios y revistas online, me intereso por varias materias y las voy abriendo una a una. Cuando me doy cuenta, ya es de noche allá afuera y yo sigo delante de la pantalla.

Con el smartphone sería aún peor. El sustituiría el lapicero, el block, la agenda, el teléfono, el kiosco de periódicos, la máquina fotográfica, el álbum de fotos, la cámara de cine, el DVD, el correo, la secretaria electrónica, el reloj pulsera, el despertador, el grabador, la radio, la TV, el CD, la brújula, los mapas, la vida...

Es por eso que ni me le acerco — temo que me sustituya a mí también.


(*) Periodista residente en Rio de Janeiro, columnista de la “Folha de S. Paulo”. Artículo publicado el 02-01-2016.
ADQUIERA el libro "Internet y Videojuegos, la Adicción del Siglo XXI – Ver, Juzgar, Actuar". Más información AQUÍ


Suscríbase a nuestro
boletín electrónico
Nombre
Correo

Comentar

moderación a priori

Este foro es moderado a priori: tu contribución sólo aparecerá una vez validada por un/a administrador/a del sitio.

¿Quién eres?
Tu mensaje
  • Para crear párrafos, deje simplemente líneas vacías.



Comentar en Facebook