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NO APTO PARA CAVIARES

¿Es condenable el lucro?

Miércoles 26 de noviembre de 2014

Imitando a comunistas y socialistas, en ciertos ambientes católico-“liberacionistas” se pontifica ácidamente contra el lucro, como supuesto e inevitable generador de pobreza. El galardonado abogado y columnista Axel Kaiser (Santiago de Chile, 1981) muestra con claridad y contundencia cómo la realidad es todo lo contrario: el lucro es fuente de prosperidad para toda la sociedad. Buen tema de reflexión y discusión, en la que ’caviares’ y ’liberacionistas’ remanentes en el Perú llevarán las de perder...


LA FUNCIÓN SOCIAL DEL LUCRO

Axel Kaiser

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Axel Kaiser

Toda persona que entra en una relación de intercambio lucra, pues espera un beneficio de lo que está recibiendo a cambio de lo que está entregando. Ambas partes son, por tanto, deudor y acreedor al mismo tiempo.

Si usted compra una casa, por ejemplo, usted debe el dinero y el vendedor debe la casa. Cuando un estudiante va a la universidad ocurre lo mismo: él debe el dinero, o más bien lo que el dinero representa, y la universidad debe el bien de inversión que es la educación. Ambos lucran, es decir, se benefician; de lo contrario no existiría relación de intercambio voluntaria.

Esto significa que el mercado, que es el conjunto de relaciones de intercambio voluntarias, solo puede existir si todos los involucrados consideran que se benefician de las transacciones que realizan.

El mercado es así un orden democrático por excelencia, en que cada persona decide, dentro del desarrollo de su proyecto de vida, qué la beneficia y cuánto está dispuesta a dar para conseguir aquello que valora.

Esto, a su vez, presupone un conocimiento que sólo puede tener cada persona, pues nadie puede presumir saber mejor que nosotros lo que valoramos. Quien desee ganar dinero en este contexto no tiene más remedio que ver qué es lo que la gente quiere y ofrecerlo a los precios que esté dispuesta a pagar.

Un empresario es así un mandatario de los consumidores que son en su mayoría trabajadores: no puede ofrecer otra cosa que la que estos quieren, ni cobrar otro precio que el que estos quieran o puedan pagar, de lo contrario quiebra. Así, el empresario, aunque no sea su intención, cumple una de las funciones sociales más importantes en una comunidad: la de colaborar con sus miembros mediante la creación de aquello que estos valoran y necesitan.

Sin emprendedores no puede existir ningún tipo de riqueza y las personas estaríamos obligadas a vivir en la extrema miseria. Ahora bien, es el lucro lo que indica si el empresario está cumpliendo con el mandato de los consumidores, es decir, si acaso está produciendo aquello que estos necesitan y valoran en un mundo de recursos escasos.

Cuando en un mercado libre una empresa, sea del rubro que fuese, gana dinero, quiere decir que está cumpliendo con su rol de satisfacer deseos y necesidades de la comunidad. Si en cambio tiene pérdidas, significa que no está creando valor para la comunidad y esta la castiga haciéndola quebrar para que esos recursos se liberen y puedan ser usados por quien sí es capaz de cumplir ese rol.

Si usted, por ejemplo, pone un puesto de hot dogs con harina, manjar, aceite de bacalao y sal, lo más probable es que quiebre porque nadie comprará esa asquerosidad. Y gracias a la quiebra usted dejará de destruir todos esos recursos. Esa es la función social de las pérdidas, la que se aplica a toda actividad económica.

Si, en cambio, hace excelentes hot dogs , ganará dinero, o sea lucrará, lo que le indicará que está satisfaciendo necesidades de los consumidores de buena manera. Esa es la función social de las ganancias, la cual es también aplicable a toda actividad económica, es decir, de creación y asignación de recursos.

De ahí que sea una estupidez condenar el lucro. Pues, más allá de que es el gran incentivo para arriesgarse y crear riqueza, sin el lucro no existe ninguna manera de saber si se está efectivamente cumpliendo con las expectativas de la población en cuanto a producir lo que ésta valora, en la cantidad que ésta quiere, de la calidad que ésta demanda, en el momento que ésta lo desea y al costo que ésta puede pagar.

La razón de por qué el Estado por definición no puede ser tan eficiente como el mercado, además de la corrupción y los problemas de incentivos por todos conocidos, es porque los burócratas, al no tener contabilidad con pérdidas y ganancias, no tienen cómo saber con exactitud si están o no satisfaciendo bien necesidades de la población.

Pero hay más, porque detrás de la condena al lucro se esconde no sólo la total ignorancia sobre cómo funciona la economía, sino un paternalismo autoritario intolerable en una sociedad democrática. Pues, como se ha dicho, las ganancias no son más que la expresión de aquello que las millones de personas persiguiendo sus fines declaran valorar. Si Alexis Sánchez se hace rico, es decir lucra, es porque mucha gente valora lo que hace. Lo mismo ocurre con cualquier empresa, sea esta del rubro educacional, recreacional u otro.

Desde un punto de vista moral entonces, quienes atacan el lucro lo que en realidad condenan son las decisiones libres de millones de personas, las mismas que dicen representar pero cuya capacidad y libertad de elegir en realidad desprecian profundamente.


Fuente: “El Mercurio”, Santiago de Chile, 25.11-2014; http://www.elmercurio.com/blogs/2014/11/25/27167/La-funcion-social-del-lucro.aspx


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Comentarios

  • Si uno busca en la Red datos sobre Axel Kaiser, encuentra más ataques que elogios.

    ¿Por qué lo atacan? Por ser de derecha.

    ¿Quiénes lo atacan? Los "mamertos" (izquierdistas) de siempre, resentidos, envidiosos, que por su falta de méritos y capacidad para alcanzar grandes metas, se dedican a hacerse notar destilando ácido sobre las personas que los sobrepasan.

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  • Excelente articulo de Axel Káiser... creo sin embargo que no es el lucro en sí sino el afán desmedido de lucro lo que condena la Iglesia. Y no es solo porque lo opine así la Iglesia, los mismos economistas clásicos se encargaron de ello. Mostraron al afán de lucro nadando en las aguas heladas del egoísmo implacable y aseguraron que ese egoísmo se cancelaba con la competencia... me parece que ha de buscar allí el origen de las criticas.

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    • Concuerdo con esta opinión, La doctrina moral de la Iglesia distingue el lucro justo del pecado de usura. En cambio los principios de los que el lector llama economistas clásicos estaban impregnados de los errores y simplificaciones del protestantismo. Por ejemplo la idea de que enriquecerse era señal necesaria de la predilección de Dios.
      Los teólogos de la liberación caen ahora en el desequilibrio opuesto, aún más grosero: los capitalistas serían los nuevos "faraones" de los que hay que huir, rumbo a la nueva "tierra prometida", el comunismo.
      El artículo de Axel Kaiser pone una buena cuota de sensatez en ese debate que la izquierda envenenó.

  • Hola, algunos aportes a la reflexión.
    1. El concepto lucro tiene un uso peyorativo, implica una ganancia abusiva. Lo ideal es hablar de ganancia.
    2. No es cierto que las organizaciones con fin de lucro son las únicas que funcionan o pueden funcionar bien. Hay organizaciones que se mueven sin fines de lucro y realizan una tarea admirable en la sociedad. Luego, la ganancia no es el único índice del buen funcionamiento de una organización; sí su permanencia en el tiempo. Las organizaciones deben implementar constantes evaluaciones sobre la eficacia de sus acciones, al igual que debería hacerlo el Estado, y éste es el modo de saber hacia adentro si la institución funciona bien o no.
    3. También, así como el Estado -según dice Axel Kaiser- tiene el problema de la corrupción, el mercado tiene el problema del ’enriquecimiento ilícito’ por lo tanto tampoco es una institución ideal. Y puede hacer mucho mal. De hecho, en Argentina lo hace. El enriquecimiento ilícito (no así el que es legal y legítimo), es un pecado ’que clama al cielo’ como dicen las Escrituras y reconoce y denuncia sabiamente la Iglesia Católica. Y es un mal muy extendido en nuestra época, diría que a un punto escandaloso. Esto si es factor de pobreza y miseria.
    4. El hecho de que en las relaciones de mercado se puede ’decidir’ es buenísimo. El problema es cuando el consumidor no tiene una buena educación y entonces no tiene criterios para tomar decisiones como consumidor. En esto sucede lo mismo en lo civil y gubernamental. Si los ciudadanos no tienen una educación de calidad e integral, no pueden elegir bien a sus gobernantes y es ahí donde falla la democracia en las instituciones gubernamentales. El problema de la falta de democracia es la falta de educación a mi criterio.
    Gracias por recibir mi aporte. Es un tema interesante y más complejo de lo que parece. Pablo Rivera

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  • Todo si se hace libremente es para ganar algo, puede que no sea el vil metal, simplemente yo puedo hacer el bien para ganarme el cielo que es un lucro, yo me lucro ganando la esperanza del cielo.
    Lo que si hay es que evitar los abusos, los chantajes y los excesos y eso se podría hacer con unas leyes sencillas.

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  • SANA CURIOSIDAD:

    Que dice Paulo VI respecto al lucro y reafirman las Conferebcias Generales del Episcopado Latinoamericano efectuadas en Medellin, Puebla, Santo Domingp , Aparecida?

    Que el lucro , el derecho de propiedad privada y la libre competencia economica no puede carecer de limites, ni de obligaciones sociales.

    Nada debe ser absoluto, solo Dios.

    Luego el lucro no esta reprobado por la Iglesia Catolica.

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